Creer para ver o ver para creer.
La fortuna no se haya en aquellos lugares intrépidos y desapercibidos por el ojo humano. La fortuna se busca. Se palpa y se siente. La suerte podría decirte que no existe, pero hay quien cree en ella. La gente condicionada con la suerte tiene más poder influenciable que otras personas. ¿Qué quiero decir con eso? Simple, si crees en la buena o la mala suerte, eres más fácil de moldear, de influenciar por otras personas semejantes o superiores a ti. No digo ni que esté bien ni que esté mal, creer. Hay mucha gente, que cree en algo que nunca ha visto. Y entonces vemos esa típica frase que nos abruma cada vez que desconfiamos. "Ver para creer". O el típico, "si no lo veo no lo creo". Cambiando los factores no se altera el resultado, a veces. En este caso, sí. Creer, para ver. La diferencia es tan simple que puede llegar a ser imperceptible para aquellos que se limitan a leer la contraportada del libro y no a mecerse en sus letras y frases. La diferencia, es aquella qu...