Cogito ergo scribo

Hago y deshago el cubo de rubbik. Pienso. No sé en qué. No paro de pensar. Me duele la cabeza. Tengo que escribir. Quiero escribir. No consigo pensar algo para escribir. Quiero escribir un libro. Exacto. Eso, sí. Un libro. Un libro mío. Mío. Que bien suena. La posesión es algo que no se busca ni se encuentra, sino que sucede, viene y va. Lo tienes, ya no lo tienes. Quiero escribir un libro. Quiero. ¿Puedo? Supongo que si. Todo el mundo puede escribir. Sólo has de saber cómo. ¿Cómo? ¿Cómo escribo un libro? ¿Alguien lo sabe? No hay pautas. No se sigue proceso. Surge. Ideas. Muchas ideas. Pero con algo que decir. Si quieres escribir un libro, tienes que enviar un mensaje a través de las palabras, las palabras de tu libro, algo que quieras decir. Tengo ideas. Confusas, pero sirven como ideas. Me duele la cabeza. Por ahora no quiero escribir más.

Vuelvo. Escribo entre los anuncios de una serie. Hago y deshago el cubo de rubbik. Me canso. Tengo ganas de dormir. Pero he de escribir. Me gusta escribir. Corrijo. ¿Me gusta escribir? ME ENCANTA. Buena respuesta. Quiero ser escritor. He de leer. Mucho. Tengo que leer. Me doy cuenta de que sin la lectura, no seriamos nada. La lectura de hoy muestra lo sucedido atrás en la historia. La historia. Palabra corta que engloba muchas cosas. ¿Qué cosas? Las sabemos. Pero ¿sabemos si de verdad sucedieron? Para mí, eso es una historia. Aquello que no podemos verificar a ciencia cierta, pero que creemos con toda nuestra alma. Yo quiero escribir. Escribir una historia. Pero, ¿de quién? ¿Mía? ¿Tuya? ¿Suya? ¿Nuestra? ¿De quien? De alguien. ¿Real? ¿Ficticia? Un acontecimiento ficticio puede ser sobre historias reales. Pero, ¿una historia real puede ser un acontecimiento ficticio? Claro que si. Hay muchas historias contrastadas, que se basan en mitos. Leyendas. Pero siguen siendo historias. Quiero escribir mi propia historia. Necesito inspiración. Ansiada y bella inspiración. Duele. Cuando se va. Me llena de vida. Cuando viene. Esta ahí, aunque no la veamos. Pero al fin y al cabo. Esta. Existe. Y llega a mí con frecuencia. En una historia se necesita un mensaje que transmitir. ¿Cuál es ese mensaje para mí? ¿Qué quiero expresar? Decidme vosotros, lectores, que tengo que expresar en mis relatos. O a quien tengo que expresar aquello que queremos decir. Decidme si, esa historia triunfará. Si esa historia será. Lo que un día fue. Y lo que a hoy día es.
Hago y deshago el cubo de rubbik. Pienso. No sé en qué…

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