Si fuera fácil
Los momentos malos pasan, los buenos duran eternamente. Querido lector, hoy me dirijo a ti en primera persona ya que me disculpo por adelantado de mi tardanza en el buen arte de la escritura y no poder publicar ningún tipo de ensayo o narración que sea de buen ver y te llene de paz y de armonía. Las cosas cambian y no hay nada fácil.
En esta vida los problemas abundan y te sorprende la total eficacia de cómo un pequeño problema te puede arruinar un día, una semana, o un sueño. Pero también es bien cierto, que la capacidad humana ha evolucionado a través de los problemas. Desde Copérnico, pasando por Newton hacía Einstein. Todos estos personajes fueron y son importantes por desenredar los hilos de un problema y/o varios. Pero no hace falta rememorar nombres de la historia para ver que dentro de cada uno hay una persona con problemas e intenta deshilar el nudo de ellos con fuerza y ganas.
Me pregunto, el porqué de tantas rupturas hoy en día. Es real que el amor cuesta de encontrar, y que la mayoría de tecnología interrumpe nuestra vida amorosa cotidiana con algún que otro recelo inexplicable. Pero, crees tú, lector y pensador, ¿Qué si las cosas fuesen bien siempre, no habría errores? ¿Qué si todo fuera perfecto, no existiría el arrepentimiento? ¿Qué todo es perfecto? ¿Qué todo es fácil?
Las relaciones, normalmente son cosa de dos. (Hay veces que alguien se mete por el medio. Inevitable). Pero, creéis vosotros lectores que si fuera fácil, ¿estaríamos aquí dónde estamos? Los problemas siempre vienen con solución y la solución no es tirar el problema por la ventana y mirar hacia adelante. A veces los problemas son dolores de cabeza inexplicables. Sentimientos de culpabilidad, celos, rabia impotente. Todos son soluciones de ellos mismos, aunque no las veamos. La juventud de hoy en día tira la toalla con demasiada facilidad y pasa de lo que realmente es el amor. Pero cuando llegue su momento, se verán en una encrucijada al no poder resolver los problemas de un matrimonio y se dolerán con la separación y luego, se arrepentirán.
El dolor tampoco es fácil de superar pero hay veces que es mejor superarlo solo. Parar el tiempo y encontrarte a ti mismo y saber de dónde vienes donde quieres ir y que camino debes tomar. El futuro está en tus manos y tú decides qué camino tomar. El fin no justifica los medios, pero lo importante es llegar a tus objetivos.
Me voy a poner de ejemplo. Me encuentro en una situación extraña e inusual. Muchos nombres ruedan por mi cabeza y muchos sentimientos dentro de mi corazón. El amor del pasado, vuelve y acecha sin conformidad. Aquella lujuria del presente se envuelve de dulzura y ternura al ser vivida. Y aquel futuro incierto y borroso visualiza su silueta dando forma a nuevos y pequeños sentimientos. ¿Qué debería hacer? Aferrarme al pasado, asumiendo mis errores y recuperando el tiempo perdido. Creer y crear un presente con forma firme y robusta, o esperar a que el futuro adormezca mis sentidos y me llene de tan poco como aquello que pido, amor.
No es fácil tomar una decisión, y una decisión importante como la de compartir tu vida, hay que tenerla en cuenta más de dos veces. Puedes encontrar a una persona tan similar a ti, que te de miedo hasta conocerla más por temer enamorarte. Puedes ver a alguien que te atraiga de diferente forma a las demás, que aunque no tengas nada en común, la prefieras. Puedes conocer y de hecho ya conoces, a aquella persona que te entiende, te es franca y sincera y sabes que podrías ser feliz con aquella persona. Las variables son finitas, y a una cierta edad, ves las cosas de diferente manera como las pueden ver otros distintos. Las cosas se han de pensar dos veces antes de hacer. Y duele, pero no hay nada fácil.
Amigos, os dejo una pequeña reflexión y si queréis dejar vuestro comentario debajo. ¿Qué creéis que pasaría si fuera fácil?
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